atardecer en el torcal
antequera

Miguel y Noelia

Tengo una conexión especial con el Torcal de Antequera. Una especial de verdad. No es broma.

Hice una foto de esta formación rocosa para el único disco que saqué con mi último grupo.

También decoramos mi ex y yo su cocina con un mural gigante con otra parte de la montaña. Allí sigue. Y me alegra que sea así. 

También lo he cruzado varias veces en bici. La más especial cuando hice el camino de Santiago entre Málaga y Finisterre. El recorrido atraviesa la montaña deslizándose peligrosamente por las rocas.

También me flipa cómo las nubes se enredan en los picos y bajan después como un tobogán hacia el Peñón de los Enamorados. 

Perdón, que me enrollo.

Miguel, que es buen amigo mío, me encargó las fotos de su boda. Y le dije: vale, pero antes vamos a ir a hacer unas fotos al Torcal, que tengo mucha curiosidad de veros a los dos allí.

Siempre que podáis haced un preboda. Es una forma muy buena de perderle el miedo al tío pesao de la cámara (sí, me refiero a mí).

O más bien, de darle la oportunidad de conoceros, de coger algo de confianza. 

Vale, a Miguel y a Noelia ya les conocía, pero igualmente quería saber más de ellos disparándoles en El Torcal.

Y de paso… Pam! Una sesión muy bonita.